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lunes, 1 de mayo de 2017

EL DIARIO DIA 7... (RELATO)




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Otro día paso, y cada día está más intenso que el anterior, anoche tuve que dormir bocabajo, el dolor de la inyección casi no me deja dormir, afortunadamente los paños de agua tibia, y un par de ibuprofenos hicieron efecto, cuando desperté ya no me dolía tanto mi pobre trasero, el dolor del musculo va cediendo.

Al levantarme lo primero que hice fue mirar mi cola en el espejo, veía los puntos de mis inyecciones y mirándome en el espejo, mi mente volvió a repasar, y solo pensaba que a pesar que me había dolido, que había llorado, también me había sentido avergonzada que me hubieran inyectado como a una nena, de alguna manera me gusto, y no me disgustaba la autoridad que tenía Diego conmigo, como lograba imponerse, y esas palmadas, aunque no fueron fuertes, tampoco suaves,  al sentirlas, solo fueron una experiencia nueva que sensibilizo mis sentidos, tal vez al final al no poder procesar lo que sentía y me gustaba, simplemente estar a merced de quien me pinchaba y quien se aseguraba que me dejaran pinchar, además de tener que mostrar mi trasero a desconocidos, Diego era la primera vez que lo miraba, pero sé que él no me miraba propiamente el derrier, él estaba midiendo mis reacciones, que tan resignada y obediente era, como estaba procesando todo esto. Tengo que admitir que si me sirvió de apoyo por sus palabras, me acariciaba la espalda y el cabello y que estar allí me hizo sentir bien, y despertó sensaciones que no conocía.

Estaba inmersa en todas estas reflexiones cuando escuche timbrar mi teléfono, el identificador de llamadas mostraba que era Diego, conteste algo indiferente igual estaba un poco enfadada con el pero ya se lo diría personalmente. Al hablar me pidió que si nos podíamos ver en esa cafetería donde nos habíamos conocido por primera vez, que quería hablar conmigo. Le dije que bueno, que nos veíamos a las 5 y media de la tarde, mis vacaciones estaban por terminar y quería hacer algunas cosas antes de volver a trabajar. Nos pusimos de acuerdo y yo seguía con mis diligencias, la verdad, aunque ya había pasado el dolor, cuando algo me tocaba fuerte, me dolía, no era algo intenso, pero si dolía.

La hora llego y al encontrarme con Diego a la hora indicada, me invito a tomar un café y a charlar, empezamos por conversar acerca de lo que había pasado en la farmacia y le dije toda mi reflexión de la tarde, pero que además estaba enojada porque me había tomado por sorpresa, al bajarme pantalón y ropa interior sin que lo hubiéramos hablado, cuando lo que habíamos acordado era solo mirar y que me tuviera la manito, me dijo que si, que yo tenía razón y que no volvería a suceder, pero que la oportunidad que se presento era única, y que al final yo también había accedido con cierto gusto, lo cual no era mentira.

Durante esta conversación además me pregunto cómo me había sentido yo cuando me dio las nalgadas una para relajar el musculo y la otra cuando suavemente me dio una palmada a manera de castigo por haber sido grosera, le conteste que me había gustado, que no sabía porque, pero que eso y estar en sus rodillas me habían provocado sensaciones muy fuertes, solo asentía con la cabeza, y  recordó cuando hablamos de lo que había sentido y pasado en este tratamiento médico, en el cual él estuvo desde el día 1 o 0 antes de empezar.

Además aseguro que él sabía que yo tenía cierta disposición y actitud sumisa, que era obediente por naturaleza, pero que era muy rebelde, necia, testaruda, además de gustarme el tema medical un poco y que esa combinación lo tenía hipnotizado porque él era Dominante, que le gustaba el spanking y que había un rol que le gustaba mucho y era con el cual se identificaba, pero que por ahora no me decía, que no me quería asustar, y al decir esto solo se rio, asegurando que más adelante me lo diría, que el quería que habláramos mucho y nos conociéramos, que le enviara lo que había escrito en el diario hasta el día de hoy, y me dijo que buscara en internet e investigara acerca de lo que es ser spankee, sumisa, Little girl, y todo lo relacionado al bdsm, y que en una próxima charla habláramos y le preguntara. Me proporciono un par de links para yo entrar a leer y sugiero que además me hiciera algún tipo de perfil en un sitio bdsm del cual el hacía parte para que pudiera investigar un poco más, que resulto siendo un sitio argentino.

Al terminarse nuestra reunión me dijo, sabes Mary, quiero ser muy claro y honesto contigo, y tal vez me esté apresurando un poco porque no sé si después de lo que te mande investigar y hacerte el perfil quieras volver a saber de mí, aun así, quiero que sepas que no estoy interesado en ningún tipo de relación sentimental, amistad y una buena amistad nada más, de lo que pase más adelante si se dan las cosas, te lo digo porque cuando te metes en este mundo hay personas que no pueden dejar el corazón de lado y sufren, yo no quiero que te pase eso, me pareces una muy buena persona, que a pesar de los años es una nena, de sentimientos transparentes, no quiero ni ilusionarte, ni nada.

Así que lo que vamos hacer es que vas a investigar durante una semana, yo te voy a dejar tranquila, para que tengas claridad e imparcialidad en lo que quieres hacer, después me dio un abrazo sincero y cálido y al oído me dijo me encantaría darte un par de besos y unos azotitos en esas lindas nalgas pinchadas. En ese momento sentí como el calor subía a mis mejillas, un corrientazo recorrió mi cuerpo y solo le dije, tal vez con el tiempo lo puedas hacer.

Después pregunto si quería hacer algo intrépido y espontaneo, a lo que le respondí depende… solo sonrió y dijo no seas cobarde, dime si o no. Me reí y le conteste, yo no me comprometo a ciegas, entonces solo se rio y dijo mira quisiera darte un par de palmaditas, tienes un trasero que pide pinchazos y azotes… a lo cual solo lo mire y después me sonreí, si vamos a un sitio te doy una azotaina suave, para que veas la mano y te doy los mimos que no te di ayer. 

Diego al ver mi cara de sorpresa, y de susto, dijo no va a pasar nada, te lo prometo solo que te vas a casa con la colita un poco rosadita, prometo ser suave. Ni lo pensé y le dije sí. Fuimos a un sitio cerca, y entramos por el estacionamiento, y después entramos a la habitación. Al bajarnos del auto saco un maletín que parecía de médico, aunque más grande, y me asuste, pero intuyendo algo dijo, no, no te voy a pinchar, tranquila.

Entramos en la habitación, se sentó en la cama y me dijo ven acá, acuéstate sobre mi regazo, vamos a empezar, empezó muy suave, casi no las sentía, encima de la ropa, eran muchas y rítmicas, después me pidió que me levantara y me desabrocho el pantalón, cuando lo hizo me halo para volver a quedar en sus rodillas y siguió en faena algunas veces corriendo el panti que era cachetero, y dando palmadas sobre la piel, ya empezaba a sentir algo, pero no fuerte, al final sentí como sus dedos se fueron al elástico de mis calzoncitos y los iba a bajar y le pedí no por favor, me da vergüenza, a lo cual dijo, saca las manos y suelta el elástico, yo te hable de una azotaina, castigo suave, no que solo fuera encima de la ropa, sácalas de ahí o te voy a subir la intensidad y no tienes la cola para aguantar un par de palmadas fuertes.. por favor Diego, ante lo cual zaas soltó el primer azote realmente fuerte que me hizo brincar, a las buenas Mary, solo eso basto para que retirara las manos del elástico, y dijo como castigo... y lo bajo hasta las rodillas, dejándome todo el trasero expuesto. Subió un poco la intensidad, pero no mucho, de reojo pude ver en uno de los espejos mis nalgas estaban rosadas… su palidez ya no existía. Finalmente termino y me pidió que fuera el rincón antes me ayudo a subir la ropa, y al llegar al rincón me bajo nuevamente la ropa dejándome con la cola al aire. Después me hizo acostar y aplico una generosa crema esparcida, cuando fue esparcida me dio un par de besos fugaces en los pinchazos diciendo ya está. Luego me ayudo a acomodarme la ropa me pidió y me mostro lo que llevaba en su maletín toda serie de juguetes, que decía que eran para nenas traviesas como yo.

Me llevo a mi casa y me “ordeno” escribir todo esto, y ya mañana se lo mando por email y me pongo hacer la tarea que me dio, cuando llegue de trabajar.


FIN DIA 7

2 comentarios:

  1. Muy intenso, Mary me ha encantado, un placer leerte como siempre.

    Nezmeji

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    Respuestas
    1. Gracias! Por pasar y comentar, espero que sigas disfrutando del contenido del blog

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