Encuentra lo que quieres aqui

Mostrando las entradas con la etiqueta revisiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta revisiones. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de julio de 2022

MI VECINO PARTE 3


Para leer la Parte 2 haz click aqui Parte 2

La Consulta




El nombre de mi gentil vecino es Nicolás, y después de la velada, agendamos una sesión, para la siguiente semana, el sábado, en su apartamento a las 4:30 p.m. y después en la noche iríamos a cenar.

Durante la semana no nos cruzamos, nuestros horarios no coincidían y yo estaba muy ansiosa porque llegara el día propuesto. Finalmente llego el día sábado, y decidí ir a un spa cercano a mi apartamento para un buen masaje relajante, estaba muy tensionada y quería estar relajada, de buen humor para tan especial sesión, primero porque toda la semana además de los nervios y ansiedad por tan importante cita médica, la semana a nivel laboral había sido infernal con mucho stress.

Hacia las 3:20 p.m., recibí una llamada al celular era Nicolás para avisarme que no podía asistir a nuestra cita algo urgente se había presentado en el hospital, que lo lamentaba pero era algo que se le salía de las manos, me decepcione muchísimo, anhelaba esta sesión pero entendía que los compromisos laborales son primero, y además para pedirme un favor muy grande, que le llevara urgente su portátil que tenía una información de un paciente al que tenía que atender de manera inmediata, que la copia de la llave de su apartamento estaba en x lugar, y que el equipo estaba encima de la mesa del comedor, le pregunte si se lo podía enviar por email ya no tenía ganas de salir, estaba algo deprimida, pero insistió diciéndome que era más rápido que yo se lo llevara personalmente para no perder tiempo en claves, ubicación de archivo etc., que su trabajo dependía de ello, tanto rogó que le dije OK ya busco el aparatejo y salgo para allá con algo de enojo y decepción en mi voz.

Tenía el tiempo justo para salir, el tráfico los sábados es insoportable, así que cuando hice lo que me pidió, conduci al hospital, llegué a las 4:25 p.m. supremamente estresada, de mal genio y con dolor de cabeza (el masaje relajante de la tarde se había ido al drenaje) porque pensaba en lo impaciente y enojado que estaría Nicolás de ver que yo no llegaba. Cuando llegue a urgencias lo solicite, me preguntaron quien lo busca les dije mi nombre y me dijeron a él la está esperando en su consultorio siga por el pasillo y en el fondo lo encontrara.

Camine rápido, encontré el consultorio, el salió a recibirme con una sonrisa y me dijo Usted es Curiosa ¿verdad?, Ha llegado muy puntual a su cita médica, por favor siga y siéntese … me quede de una pieza estaba perpleja, desconcertada, asombrada, no podía hablar, me llevo hasta la silla y cerró la puerta del consultorio.

Empezó a preguntarme por mi historial médico, mis antecedentes familiares, hacia cuanto no me hacia un chequeo médico por prevención Etc., cuando estaba saliendo de mi asombro le reclame diciendo ¿sabes el dolor de cabeza que tengo, por esta broma tuya? A lo que me contesto muy serio y sin mirarme, por favor contésteme lo que le estoy preguntado para llenar su historia clínica. Me dejo desarmada y empecé a contestar todo lo que me preguntaba. Al final me dijo bueno por favor quítese toda la ropa, déjese la ropa interior y póngase esta bata que la revisare de pies a cabeza. Al escuchar estas palabras, un corrientazo eléctrico recorrió mi columna, además porque tomo su rol muy en serio.

Cuando me cambie, me pidió que me sentara en la camilla y la revisión comenzó, me tomo la tensión, me tomo el pulso, empezó a auscultarme con el estetoscopio el pecho, la espalda, los ojos, los oídos, la garganta, bajo la bata y empezó a revisar mi espalda, recorriendo con su mano cada una de las vértebras, después me pidió que me acostara palpo mi vientre me pregunto si dolía, siguió con su revisión sin dejar ninguna parte del cuerpo por examinar.

 

Dese la vuelta debo hacer un tacto rectal, relajase por favor, inmediatamente lo voltee a mirar con estos lindos ojos ya que esto me tomo completamente por sorpresa, solo me miro y me dijo muy suave y con una amplia sonrisa yo le dije que la revisaría de pies a cabeza… y esto está en el medio.. me levanto la bata, bajo mi ropa interior hasta la mitad de mis muslos, se puso un guante de látex en su mano derecha, lubrico su dedo con vaselina y con la mano izquierda separo mis nalgas, y de manera muy suave empezó a introducir su dedo en mi ano, estaba muy tensa, y solo me decía relájese que esto no duele, inhale muy profundo… finalmente logre relajarme, después de un minuto termino con el tacto, acto seguido me dijo debo tomar su temperatura y aunque ya lo preveía no deje de sentir algo de nervios, nuevamente separo las nalgas, y metió el termómetro estaba frío, cosa que me erizo la piel.

 

Mientras tenía ese palito en el trasero, me pregunto, ¿aun le duele la cabeza? Si me duele bastante, esa broma tuya, y me interrumpió, vamos a ver como esta su temperatura porque este examen lo perdió y le toca repetir el año, se retiró escuche como buscaba algo dentro del gabinete y un papel rompiéndose… en esas se volvió acercar a mi y saco el termómetro, me dijo tiene unas décimas de fiebre, no es mucho, le voy a colocar un supositorio para el dolor de cabeza que tiene. Lo mire realmente angustiada y le dije que eso no!! , mejor una aspirina, a lo cual me respondió con un tono de voz muy autoritario, YO soy el médico, YO decido, ademas no es lo mejor que le va con esa gastritis que tiene, asi que no proteste o debere tomar otras medidas, coloquese bocabajo y levante un poco la cadera, y como no tenia salida hice lo que me pedia; realmente me sentia muy avergonzada, pero lo estaba disfrutando al maximo, a continuación separo las nalgas y me pidió que respirara profundo, al hacerlo empezó a introducir el supositorio, muy lentamente hasta que lo metió hasta el fondo, y lo acompaño con su dedo para que no se saliera, me dijo este medicamento es bendito ya vera que le pasa el dolor de cabeza en un santiamén. Al finalizar de ponerme el supositorio con mucho cariño y paciencia, me dijo bueno debo hacer un examen pélvico y de pechos para terminar con esta revisión, por favor termine de desvestirme, levanto los estribos de la camilla y me examino como buen médico que es .

Cuando termino, me ayudo a bajar de la camilla me pidió que me vistiera y me dijo tenemos que hablar muy seriamente del estricto tratamiento a seguir.

Continuará…

 


martes, 24 de mayo de 2022

MI VECINO

 

Este relato es muy especial para mí, fue el primero que escribí por allá en el 2011 y su primera publicación fue en un foro que se llamaba Bajate los Pantalones BLP, bajo el pseudónimo de Curiosa. Este relato tiene una continuación con dos partes más, pero no estoy segura de publicarlos. Déjenme saber en los comentarios si les interesa leer un poco más de esta historia. 





Todo comenzó una noche al llegar a mi apartamento después de un día muy extenuante en la oficina, era la época de elaboración de presupuesto para el siguiente año, esto hacía que las jornadas de trabajo fueran muy largas y extenuantes, llegaba alrededor de la medianoche a casa, después de haber parqueado el carro me dirigí hacia el ascensor y vi que las puertas se estaban cerrando entonces alcance a ver una persona dentro de él y grite  por favor espere, esta persona sostuvo la puerta del ascensor y cuando llegue me di cuenta que la persona que había visto era un médico por el  uniforme, además por el logo que tenía en este, supe que era médico de urgencias del hospital universitario (reconocí el logo, en esa universidad había estudiado yo).  Solo le dije buenas noches y gracias a lo que él me contesto con una sonrisa y añadió son Buenos días, ya son las 12:10 a.m. me sonreí y dije si tienes razón.

Me bajé en mi piso y él continuo en el ascensor, y pensé no sabía que teníamos médico en el edificio, me reía sola, porque mi imaginación empezó a revolotear con lo que esto significaba y mi particular gusto sobre ciertos temas.

Varios días continuaron así, nos encontrábamos más o menos a la misma hora unos minutos más temprano y otros más tarde charlábamos en el ascensor y me entere que vivía exactamente un piso más arriba, que llevaba varios años como jefe de urgencias del hospital universitario y así nos fuimos haciendo amigos siempre bromeábamos sobre la universidad, los vecinos y de nuestros trabajos yo le decía mis errores se pueden corregir, reversar, ajustar los tuyos son más complicados de solucionar.

Debido a las extenuantes jornadas, el stress del trabajo, una dieta no muy balanceada, los cambios de clima y las pocas horas de sueño, empecé a debilitarme, me sentía mal, completamente desganada, y supremamente agotada, hasta que un buen día amanecí completamente disfonía, tenía tos, malestar general y un poco de fiebre pero no le di mucha importancia y así me fui a trabajar dure dos días en este estado sin seguir dándole importancia, además hacia como 4 días no me cruzaba con el doc., hasta esa noche, cuando me encontré con él.

Al saludarme, intente hablar pero ni un poquito de voz salió, así que solo sonreí y lo salude con la mano, el muy serio me pregunto ¿hace cuanto estas así? y con señas le indique que 2 días, a lo que contesto, ¿ya te vio un médico?, menee la cabeza indicándole que no, inútilmente trataba de hablar pero nada salía, para decirle que no se preocupara, que yo me sentía bien, el como si me hubiera leído mi pensamiento me dijo, eso que tienes puede ser muy serio, toco mi frente y estaba algo caliente, me dijo con cierto tono de enfado en su voz, tomate una aspirina y mañana a primera hora bajo a tu apartamento y te reviso, NO puedes ir a trabajar.

Esto me dejo muy nerviosa, ansiosa, etc. además con insomnio con el tema de la revisión y consulta de tan especial Doctor.

Muy a las 7 a.m. tocaron el timbre yo ya estaba despierta y arreglada, tenía toda la intención de irme a trabajar, no quería quedarme en casa de pensar, primero que estaría sola todo el día y segundo pues todo el trabajo que se acumularía a mi regreso, cuando abrí la puerta era el, con un maletín en la mano, pero sin su uniforme, pero si con una bata blanca a penas me vio me dijo no pensaras ir a trabajar ¿o sí? Estas incapacitada, no te preocupes yo te hago la certificación por enfermedad, me pregunto como seguía, y yo todavía sin ningún atisbo de voz le indicaba con señas que estaba bien e inmediatamente le ofrecí una taza de café recién preparado me dijo gracias pero no tomo café, además tu deberías estar en cama esperando a que yo te revise, este comentario me puso muy nerviosa entre otras cosas, a continuación, me dijo quiero que te cambies y te pongas algo cómodo, préstame por favor tu celular que mientras tú te cambias yo le mandó un mensaje de texto a tu jefe diciéndole que no vas a ir a trabajar que estas en licencia de enfermedad por orden médica y que vía correo electrónico le envías copia de la incapacidad.

Al ver lo serio que estaba solo obedecí, me cambie a la velocidad de la luz y justamente cuando termine de hacerlo él entro en mi habitación y el examen y revisión comenzó, me tomo la presión, escucho los latidos de mi corazón, reviso mi respiración, examino mi garganta, mis oídos etc., etc., cuando pensé que había terminado con la revisión me dijo ahí se me olvidaba debo tomar tu temperatura, que anoche estabas con fiebre, esbozo una sonrisa, me mostró el termómetro y yo abrí mi boca, el solo me dijo con una amplia sonrisa no por ahí no es por favor date la vuelta curiosita que este termómetro ira en tu trasero; al oír esto mis ojos se abrieron por completo enrojecí de inmediato, y pronto me puse muy pálida. Entré en una especie de trance de todo lo que sentía, los nervios, la ansiedad, el morbo todo en un instante, el solo me decía tranquila es el método más fiable y preciso de todos, será un momentito nada más… anda ponte bocabajo, finalmente accedí baje el pantalón de mi pijama y después mi ropa interior dejando completamente descubiertas mis nalgas, introdujo el termómetro lo dejo unos minutos y al cabo de este tiempo miro y me dijo.. Umm esto no me gusta tienes fiebre, ya te puedes vestir.

Ya terminada la revisión con voz enfadada me decía: Es el colmo “Curiosa” tienes la laringe completamente inflamada además uno de tus pulmones está muy comprometido tienes una infección en los bronquios muy fea y tu como si nada no le das importancia y te vas a trabajar, bla, bla, bla.

Después de tan largo argumento y regaño saco su recetario y me dijo: Mi querida curiosa he de recetarte de manera inmediata y urgente 2 medicamentos ambos son inyectables  IM y deben ser administrados hoy así que yo mismo te los aplicare como buen vecino que soy, considérate con suerte mujer porque  hoy es mi día de descanso, y no es por alardear pero me han dicho que tengo muy buena mano jejeje y aunque mis errores son más complicados de solucionar a veces tienen ciertas ventajas que el tuyo no ofrece.  Me hizo un guiño bastante coqueto. Yo solo seguía inmóvil en un trance y completa incredulidad de todo lo que algún día pensé, se estaba haciendo realidad.

Préstame el teléfono linda y ya llamo a la farmacia para que me traigan a domicilio los medicamentos, asentí con la cabeza y empezó a marcar luego escuche su conversación con el farmaceuta creo yo y le dijo si necesito una ampolleta de este medicamento y un antibiótico de 2.400 unidades, si por favor y las respectivas jeringas, no, no se preocupe que yo seré quien las inyecte al escuchar las palabras antibiótico solo quise gritar, pero no podía, mis ojos imploraron misericordia y mi rostro solo denotaba angustia. Al verme en un estado de nervios total, solo sonrió y me dijo, tranquilízate preciosa, tienes que relajarte o sino te dolerá una barbaridad. Ya verás que en un momento pasa todo esto, trata de relajarte ¿bueno? Además, sí que eres afortunada seré yo quien te pique las pompitas, y te las pondré con mucho cariño.

A pesar de que trataba de tranquilizarme no podía lograrlo a medida que pasaba el tiempo solo estaba más nerviosa y otras sensaciones de por medio, me pregunto donde guardaba el alcohol y el algodón y le indique a través de señas donde estaban guardadas, las encontró y las puso encima de la mesa de noche justo al lado de la cama.

Pasaron 10 eternos minutos y sonó el citófono, mi corazón se aceleró, pensé llego el de la farmacia, llego el momento de la verdad, el atendió la llamada sí que suba, finalmente llego el mensajero recibió los medicamentos, pago y lo despidió.

Entro nuevamente a mi habitación  y me dijo empezare con la ampolla del medicamento que había solicitado y comenzó a preparar la inyección enfrente mío, vi como rompía el cuello de la ampolla y llenaba la jeringa con aquel liquido los respectivos golpecitos en la jeringa hasta que una gota salio de la aguja y me dijo bueno princesa ya la primera esta lista, prepárate para tus dos inyecciones así que ponte bocabajo y bájate los pantalones de la pijamita, lo mire a los ojos tratando de ganar un poco más de tiempo pero solo me dijo “al mal paso darle prisa”.

No me quedo otra sino hacer lo que me indicaba, él se acercó a mí, se sentó en la cama y con toda la calma del mundo bajo mi ropa interior dejando al descubierto por completo las nalguitas, al oído me pregunto donde quieres que te la ponga y con la mano le señale la derecha acto seguido escondí mi cabeza entre los brazos, y comenzó el ritual empezó a frotar el algodón sobre mi piel, dio 4 golpecitos fuertes y rápidos e inmediatamente clavo la aguja, no sentí el pinchazo, me dijo ya tienes la aguja ahora empezare a inyectar el medicamento ponte flojita por favor, al decir esto empezó a inocular de manera lenta me ardía y dolía, pero pensaba que esto no era nada con lo que seguía después, el solo me decía shhhhhh tranquila ya casi acabamos falta muy poco, finalmente saco la aguja y masajeo con el algodón.

Ahora mientras esperamos 3 minutitos, voy a prepararla la otra y tratando de aliviar la tensión jocosamente me dijo no te vayas a ir. No me hizo ninguna gracia este chascarrillo y no tenía como hacérselo saber.

Me quede inmóvil bocabajo con las nalgas desnudas tratando de sobrellevar el dolor mientras el preparaba la segunda inyección, temblaba de nervios, placer, y sobre todo estaba muy ansiosa porque yo se cuan dolorosa es, de reojo veía como introducía la aguja en el frasquito con agua para la inyección hasta que llenaba la jeringa, después como introducía esta agua en el frasquito de polvitos blancos y  mezclaba los polvitos con el agua, enseguida como agitaba el frasquito, con mucha agilidad y precisión, en ese momento ya no quise mirar más y enterré mi cabeza en la almohada, sentí como se me acerco, paso una mano por mi espalda y me dijo quiero que trates de estar muy relajada, no tensiones ni aprietes el músculo ¿OK?, bonita.

Nuevamente paso el algodón en la pompa izquierda y la froto con movimientos circulares, los mismos golpecitos de antes y clavo la aguja muy rápida y como la anterior no la sentí, volvió a decirme la aguja ya está adentro, deberé inyectarte un poco más rápido porque o sino se cristalizara y será peor y en ese instante empezó a inyectar tan viscoso y denso medicamento cada vez me ardía más y más, quería gritar pero mi voz no respondía, el dolor era insoportable trataba de no moverme y estar relajada pero me costaba mucho trabajo, al mismo tiempo el solo me decía con voz cariñosa al oído, tranquilízate, relájate ya casi terminamos linda, cuenta mentalmente hasta 10 yo solo me quejaba en silencio y lágrimas caían sobre mis mejillas por tan horrible dolor que se extendía por toda mi pierna, finalmente termino, retiro la aguja y empezó a masajearme con el algodoncito, hemos terminado hermosa.

Me subió la ropa, seco mis lágrimas y al mismo tiempo en un tono paternal me decía ves lo que te pasa Curiosita por descuidarte y andar solamente trabajando y pensando en presupuestos que ni siquiera son tuyos, pero no te preocupes que yo te cuidare y te inyectare cuantas veces sea necesario, ¡¡para eso somos VECINOS!!

Y ese fue el comienzo de una muy interesante amistad.

Para leer la parte 2 haz click aqui: Parte 2

jueves, 11 de mayo de 2017

LO QUE EL MEDICAL UNIO QUE NO LO SEPARE EL BDSM










Dedicado a mí querido D… con todo mi  amor para ti.

Todo empezó hace un tiempo, en una página de medical donde conectada a través del chat, charlaba con mucha gente y en una de esas ocasiones se conectó alguien con el nombre de Lino, cuyo nombre me causo curiosidad, empezamos a hablar, y me pareció un hombre gentil, educado, y paciente, no demostraba o insinuaba que tuviéramos una sesión de medical como lo hacía la mayoría que se conectaban al chat, de hecho me decía que sí, que eventualmente una inyección y toma de temperatura, pero que eso no significaba nada y hasta ahí llegarían las cosas.

Seguimos hablando durante meses, me dijo que tenía su propio consultorio ya que era terapeuta y que si un día se me ofrecía algo que se lo dijera con confianza, que él me haría un descuento jajaja, lo cual agradecí y le dije veríamos que sucedería.

Fue después de un tiempo que ya después de conocernos de manera personal y de haber intercambiado un par de cafés, fui al médico por un dolor de espalda y al mismo tiempo dolor de cabeza que estaba haciendo de mis días algo muy molesto. Me receto 6 inyecciones de complejo B y unos masajes de cuerpo entero para deshacer los nudos que tenía debido a la mala postura y estrés de mi trabajo. Además para colmo de males, agarre un resfrió debido al cambio de clima.

Le envié un correo electrónico a Lino, y le pregunte si me podía dar turno, para los masajes que el médico me había sugerido, y de paso si me podía poner la primera inyección de vitaminas, después de unas horas me respondió que sí que no había problema me dio turno para el siguiente lunes en la tarde tipo 4 p.m.

Seguimos hablando durante la semana, de muchas cosas, conociéndonos, por aquella época yo mencionaba muy sutilmente el tema de los chirlitos, ante lo cual él se reía y me decía que yo era muy graciosa y creativa.

Llego el lunes, y por la mañana empecé a pensar cual sería mi atuendo y sobre todo la ropa interior, la bombacha y el corpiño, era evidente que me tenía que quedar en ropa interior por los masajes y me dio vergüenza por aquellos gorditos odiosos que salen, y después pensé en la inyección y que me vería la cola, lo cual me dio un poco de ansiedad, por acomplejada, y en un segundo cruzo la idea de cancelar la cita, pero deseche la idea, pensando que era profesional de la salud y ya estaba acostumbrado.

Así que decidí vestir una bombacha blanca cachetera, que cubría todo mi trasero, con el corpiño a juego, me perfume, me puse un jean y una camisa suelta, en mi bolso de mano guarde una jeringa las dos botellitas de complejo B, una la vitamina en polvos y la otra la lidocaína cosa que me puso un poco nerviosa, no sabía que tanto dolían ya que era la primera vez que me la aplicarían y ya lista fui a trabajar.


Cuando era la hora para salir llame un taxi, le di la dirección y llegamos al consultorio de Lino, timbre y salió a recibirme con una sonrisa y un beso en la mejilla con un alegre Hola Mary, te estaba esperando por favor sigue.

El consultorio era muy agradable inmaculadamente blanco con pocos adornos y accesorios que le daban un poco de color, era pequeño, en la esquina había un biombo. Al lado un pequeño escritorio de madera donde se encontraba un pequeño laptop, en la otra esquina un pequeño armario blanco con puertas de vidrio y algunos cajones y en la mitad del consultorio una camilla de esas que tienen un hueco para meter la cabeza.

Me hizo sentar y empezó a preguntarme por los masajes y le conté lo que me pasaba, el me prestaba atención mirándome a los ojos, y después me dijo y ¿la inyección? ¿La trajiste?  Si conteste yo y se la entregue, mis manos temblaron un poco y dijo con una sonrisa estas duelen un poquito eh, pero todo aguantable.

Me dijo te parece si primero te pongo la inyección y después te hago los masajes, con eso salimos de eso y ya te doy los masajes así que al mal tiempo darle prisa, le dije que bueno un poco sonrojada, intuía que tenía muchas ganas de inyectarme y verme la cola.

Estaba por acostarme en la camilla cuando dijo espera, permiso me dijo y su mano se posó en mi frente, me dijo estas algo calientita, ¿tendrás fiebre? Le dije no creo, solo estoy un poco resfriada, además mi temperatura algo elevada era la situación que me producía cosquilleos en todo el cuerpo.

Bueno pues te tomo la temperatura y ya está, si tienes fiebre no creo que sea conveniente ponerte la inyección. Solo pude responder con un okay. Lino se dio la vuelta y fue a una de las gavetas de donde después de buscar saco un termómetro un poco más largo de los que yo conocía además de un poquitín más grueso, y me dijo bueno Mary, acóstate en la camilla y bájate el pantalón te voy a tomar la temperatura de la manera más fiable que hay con diversión en su voz. Mi sorpresa fue mayúscula, me quede sin palabras, le dije, pero, pero… no me la puedes tomar de la manera más normal axilar, nosotros no hablamos de esto. Mary nosotros hablamos en el chat y vos me dijiste que te gustaba, porque no aprovechamos la oportunidad igual no va a pasar nada, además es verdad si tienes fiebre no te debo pinchar. Así que SI o NO te dejas tomar la temperatura, me lo dijo con cierto tono, algo autoritario que me gusto y dentro de mi pensé tiene potencial para otras cosas.

Con resignación y me acosté en la camilla, me baje los jeans hasta el muslo y enterré mi cabeza entre mis brazos, estaba algo nerviosa, pero al mismo tiempo me empezaba a excitar

Pacientemente agarro el elástico de la bombacha y despacito lo fue bajando hasta que quedaron a la altura del muslo, por un momento lo voltee a mirar y estaba embadurnado el termómetro con vaselina y pensé viene el momento 0, así que separo las nalgas e introdujo el termómetro. Solo me estremecí al sentir ese termómetro frio, la piel la tenía caliente. Me dijo que lo dejaría 5 minutos que mientras iba a leer el prospecto de la vitamina. Para mí lo que fue eterno, me dijo no tienes fiebre, mira que bien, puedes ponerte la vitamina con cierto tono de alegría en su voz.

¿Mary te puedo pedir algo? Me pregunto, le respondí sí, me dijo tomamos una foto con la jeringa en tu nalguita… a lo cual con asombro le dije ¿Cómo? Si solo eso, no va a salir nada solo tu cola, y si quieres la tomamos con tu celular, y si quieres me la compartes, es como recuerdo. Lo pensé y accedí, sería bueno tener una foto de mi cola siendo inyectada.




Le dije que sí, y sus ojitos brillaron, empezó a preparar la ampolla, yo lo miraba hipnotizaba como rompía la primera ampolla que tenía la lidocaína, y aspiraba con la jeringa, después tomaba la siguiente ampolla con los polvitos rosados, pinchaba la goma e inoculaba la lidocaína y luego entre su dedo índice y pulgar agitaba con fuerza el frasquito hasta que los polvitos se disolvieron y se volvió un líquido rojo muy oscuro, volvió a pinchar la goma y empezó a aspirar la jeringa, hasta que 3 cms llenaron la jeringa, lentamente miraba con atención que no existiera burbujas, daba golpecitos a la jeringa hasta que se aseguró que no quedaban burbujas y luego tomo un algodón lo empapo de alcohol lo paso sobre mi glúteo derecho, me sorprendió porque tenía la piel caliente y el alcohol estaba frio, con un par de movimientos desinfecto la zona, y con sus manos empezó abanicar la zona, para que el alcohol se evaporara finalmente me dio un par de palmaditas y de un solo golpe atravesó la aguja, la cual fue mínimo lo que sentí, me pidio el celular que ya estaba preparado para tomar fotos y tomo la foto, luego empezó a inyectar la vitamina, me empezó a doler y mucho, trataba de contener al máximo los quejidos y al ser la primera vez que me pinchaba me da verguenza parecer muy quejosa. Como pude me contuve aunque el me alcanzo a escucharme, y cuando termino retiro la jeringa y me dio un par de masajitos para esparcir el medicamento, lo cual me dolía y solo le pude decir por favor no me apretes mas, a lo cual contesto, lo siento Mary tengo que esparcirlo.

Termino subió mi ropa interior, y me dejo un ratito acostada bocabajo mientras hacía efecto la lidocaína, y me preguntaba por las otras recomendaciones del médico, a lo cual le dijo que me  había recetado 6 inyecciones y un par de masajes más, con lo cual muy gentilmente se ofreció a dármelos.

Cuando me paso el efecto, me dijo que pasara al biombo y me desvistiera, que solo quedara en ropa interior, en el fondo me alegre de haber escogido una lencería bonita para estos masajes, cuando Sali detrás del biombo algo apenado, me señalo la camilla y pidió que caminara, en un momento sentí sus ojos en mi trasero, luego que me agachara y tocara los tobillos, que levantara los brazos, todo muy profesional que me sentara, empezó a revisarme, me tomo la presión, escucho mi corazón. Y empezó a mirar y tocar los brazos, los codos, las piernas, me las flexionaba, y después empezó con los masajes en la zona lumbar donde me dolía bastante desde la cervical hasta donde la Columna pierde su bello nombre.


Después de media hora el masaje término me vestí y agendamos el siguiente turno que incluiría lo mismo, ante lo cual nos reímos, pero cuando me despedí, lo mire a los ojos y el miro a los míos y ambos supimos que la conexión se había dado, solo era cuestión de tiempo para que evolucionara en algo más.

FIN.

miércoles, 3 de mayo de 2017

MIS VACACIONES (RELATO)




Este relato es una mezcla entre medical y Spanking lo escribí en el 2013, para un amigo muy especial que conocí en un foro, y con el cual tuve charlas muy agradables, un médico muy especial que un día no se volvió a conectar y desapareció. Ojala un día pudieras volver a leerme. Gracias por estar alli cuando lo necesite. :) I miss you my friend.








Ha pasado el tiempo aquí en Buenos Aires, miro la ventana, el sol entra por las ventanas de mi oficina, algunas nubes blancas se  distinguen en el cielo azul, estoy algo triste, nostálgica, pero contradictoriamente estoy estresada, enojada conmigo misma, no consigo relajarme, los números ya no son mi pasión ni vocación, que hago, hace mucho quiero darme un tiempo para mi, un tiempo sabático si eso es lo que quiero, sino lo hago pronto no lo hare nunca, pero que hacer, a donde ir?. 

No quiero devolverme a mi ciudad, la extraño pero quiero estar sola haciendo otra cosa, desaparecer de la cotidianidad y remontar vuelo, primera opción, si claro Alemania, eso ya lo venia pensando, irme a estudiar alemán,  empecé a investigar por internet los cursos, el costo todo, teniendo el costo calculado, y los ahorros en mi banco, decidí tomarme una licencia no remunerada por 6 meses cosa que me costó trabajo conseguir, pero lo logre, empecé a prepararlo todo para irme.    

Echando un vistazo a mis archivos, me encontré con un poema que le escribí a mi querido amigo Pablo, ohh recuerdos a mi memoria todas esas conversaciones y juegos en el foro, y de repente un bombillo se encendió en mi cabeza, podría viajar antes y conocernos, ya me iría después a estudiar, pensé que andaba muy ocupado así que le envié un mail, contándole de lo que quería hacer, pasaban y pasaban los días estaba perdiendo la esperanza, hasta que un día justo antes de comprar los tiquetes, al fin se conecto al msn. Nos saludamos y brevemente le conté de mis planes, le dije que me gustaría ir a España por unos días me dijo que andaba muy liado con varios temas de trabajo y que realmente no tenía mucho tiempo, pero afortunadamente tenía 3 días disponibles, justo al día siguiente de mi llegada al país, le dije que Bueno que organizaría mi ruta, primero iría a Sevilla después Madrid y Barcelona ciudades que me encantaría conocer. Le dije que cuando llegara a España le mandaría un correo electrónico avisándole de mi llegada, y de donde me hospedaría. 

Desde Argentina logre conseguir tiquetes a última hora en económica haciendo escala en Bogota por 4 horas y posteriormente a Madrid por 12 horas mas lo que significaba un viaje de más de 24 horas continuas, estaba entusiasmada, muy ansiosa por conocer a Pablo, hablar con el y si se daba el caso jugar.. Todos esos pensamientos me tenían nerviosa que no me dejaron dormir antes de viajar. 

La primera etapa del camino 6 horas Buenos Aires – Bogota un viaje un poco movido, sin poder cerrar el ojo, después una larga espera de 4 horas en el aeropuerto y por más que me esmeraba por dormir un rato, no lo conseguía.. vaya con este insomnio, el cambio de horario de clima, me empezó a afectar pero no le di importancia. Al fin después de 4 horas me embarque rumbo a España y trate de dormir, realmente lo intente pero fue infructuoso, me decía a mi misma tengo que dormir voy a llegar hecha un desastre, pero no mi cerebro no atendía ordenes y me mantenía alerta demasiado alerta, después de ver 4 películas, leer libros, aterrizamos! Vaya que alivio… llegue. 

Otra hora más en la fila de inmigración, ya no sabía ni que horas eran, estaba haciendo calor, mientras que en Argentina hacia frio, allí hacía calor de verdad, estaba completamente descolocada, pero bueno la fila termino y al fin Salí, debía tomar un tren hasta sevilla mientras le escribí un rápido correo a Pablo diciéndole que ya me encaminaba hacia la ciudad, que me alojaría en el hotel “donde tus sueños se hacen realidad” y que bueno nos podríamos ver al día siguiente si a él le parecía bien… no contesto mi correo tome el tren y cuando paso el tiempo, estábamos en sevilla una ciudad muy bonita, pero estaba tan cansada, agotada, me sentía enferma, los cambios de clima de horario, sin dormir, casi sin comer las comidas de los aviones raramente son sabrosas, solo quería llegar al hotel y tumbarme en la cama y dormir. 

Al llegar al hotel suspire pensando ya estoy aquí, me entregaron la llave de la habitación, me acosté intentando dormir, pero no podía, mi reloj biológico estaba completamente descompuesto, así que decidí darme un largo baño relajarme inducir el sueño. Cuando termine iba a llamar a servicio a la habitación tal vez por un sándwich, justo cuando cogí el teléfono sonó y era de recepción. Avisándome que tenía un visitante y que en seguida subiría a mi habitación, me quede muda, dije no puede ser ¿Pablo? Me puse mas pálida de lo que ya estaba, y me fui al espejo estaba pálida, lucia cansada muy cansada, además que me molestaba la garganta, un pequeño catarro había agarrado, además el cuerpo me dolía, tenia tensos todos los músculos, y sobre todo avergonzada muy avergonzada me sentía, recordé cuando hablábamos de un posible encuentro y mi piel se enfrió. Trate de arreglarme lo mejor que pude cuando sentí los golpes en la puerta toctoc, vaya que rápido llego. 

Abrí la puerta y allí estaba, guapísimo , alto, muy varonil lo salude con mi mejor sonrisa, hola pablo y lo abrace, me sonrió y respondió a mi abrazo diciendo  hola mi bella damita, ¿como estas? ¿Qué tal el viaje? Te ves muy pálida guapa, le dije ah ? No me había dado cuenta, es que ya sabes es un viaje largo, pero ya se me pasara, mientras le decía esto desvié mi mirada y  vi que tenía un maletín en las manos, un autentico maletín de médico, mi corazón se disparo él se dio cuenta y me dijo tranquila no te asustes, ya sabía yo que tendrías un viaje largo y cansado y estoy presto ayudarte. 

¿Ayudarme? Sin ocultar asombro en mi voz, y en un momento al ver su mirada intensa su sonrisa, me avergoncé completamente, y por un momento mis mejillas cambiaron de color a rosado. ¿Qué pasa? me dijo tomándome de la mano, estas muy fría pequeña, que tienes? Nada, nada solo frio respondí sin pensar, frio como frio si están comenzando el verano! Pero muy tarde, porque me respondió con un atisbo de asombro en su voz ¿frio? Estas enferma, vamos te voy a revisar… no va hacer nada no te preocupes, simplemente túmbate en la cama si quieres ponte la pijama, me encontré en una situación sin salida, y mi cuerpo nuevamente me traiciono empecé a estornudar, y a toser levemente 

Me miro con cara de sorpresa, y me dijo ay mi querida Mary… jeje, dándome un azote suave en el trasero, anda cámbiate, y luego a la cama, te voy a revisar. Me fui al baño regañadientes, protestando en voz baja, y renegando de que me hubiera visto tan descompuesta, yo quería que me viera guapa, así no y también por no haber traído una pijama con pantalón. Me cambie tenía un camisón color rosa que me llegaba justo hasta los muslos, con tiritas especial para verano, mi ropa interior era delicada justo tapaban mi trasero.  

Me metí en la cama y suspire, lentamente se acerco a mí se sentó al lado y me dijo relájate, respira, ahora dame tu brazo tomare la presión. Cuando la tomo me dijo la tienes baja, hace cuanto comiste, y yo eh hace como 4 horas algo muy rápido, ok  entiendo, y hace cuanto que no duermes? Baje mi cabeza y le dije hace mas de 36 horas pero es que no puedo dormir alegue, este cambio de horario me tiene completamente loca y todas las explicaciones del caso. Ya veo fue su respuesta bastante serio. 

Bueno siguió revisando saco su baja lenguas, me dijo abre bien y di ahhUmm tienes la garganta irritada, no es algo serio, saco su fonoendoscopio y me empezó a revisar, primero en el pecho escuchando atentamente los latidos de mi corazón, luego en la espalda inhala profundamente, exhala, inhala, así es, bueno dime sufres del corazón? No que yo sepa conteste, bueno tienes algo acelerado tu pulso cardiaco, pero creo que es por todo este tema del cambio, del viaje, y del cansancio y estas nerviosa muy nerviosa, debes relajarte. Tu cuerpo está muy tenso, le dije si me duele todo. Tus pulmones están un poquitín congestionados, debes tener un catarro, tú no fumas verdad. No pude mirarlo a los ojos, casi inaudible le dije si, si fumo con lo cual se enojo y me empezó a decir todo el peligro del tabaco hasta que se quedo sin aliento, me dijo te mereces unos azotes por andar en esas. Me quede muda sin saber que contestar.  

Siguió con la revisión y me dijo bueno ahora quiero que te des la vuelta, voy a tomar tu temperatura. Abrí mis ojos de par en par, me pregunto ¿qué pasa?  Pablo yo me muero de vergüenza por favor, tómamela debajo del brazo.  

Con una carcajada me dijo, nada de vergüenzas conmigo mujer anda ya, además es la manera más fiable de tomarla, acomódate, suplique nuevamente, entre una leve sonrisa y seriedad sin que yo pudiera descifrar me dijo no supliques o te voy a dar unos azotes que ganas no me faltan, si no es nada, no te va a doler. Ante esta sutil sugerencia me acomode bocabajo, levanto la manta, subió mi camisón y bajo mis braguitas, ummmm tienes un culete muy bonito, muy blanco… jajaja.  Tomo el termómetro y lo unto con vaselina, lentamente separo mis nalgas y lentamente empezó a introducir el termómetro, se sentía frio, y además como los colores se iban a mi rostro, sencillamente enterré la cara en la almohada.  

Mientras esperaba el termómetro, acariciaba mi espalda y mis nalgas me sentía relajada, me gustaba la sensación muchísimo, pero no dejaba de darme corte, me sentía como una niña pequeña al fin los minutos pasaron y me dijo bueno tienes un poco elevada la temperatura nada serio, pero es mejor atajar antes. Me subió las braguitas y me di la vuelta.  

Bueno Señorita, he aquí su diagnostico tiene un ligero catarro así que para eso le voy a poner un supo, como no ha comido ni dormido le he de poner unas inyecciones de vitaminas, un tratamiento de 3 comenzando esta noche, una inyección de valium para que pueda dormir, ya que lleva mucho tiempo sin dormir y eso la está afectando. Sugiero unos masajes o un relajante muscular pero como se va a llevar 2 pinchazos esta noche, los masajes te los puedo dar mañana dándome un coqueto guiño. 

Le dije Pablo, por favor no, no quiero ni él supo ni pinchazos haciendo un puchero por favor, a ver Mary, con algo de enojo en su voz, las necesitas, vamos no seas quejica, lentamente me levante de la cama, alejándome, le dije por favor, por favor noo. No tientes la suerte porque si que tengo ganas de darte unos buenos azotes, me encantaría dejarte ese culo blanco tuyo rojo, por mala y una sonrisa picara se esbozo en su rostro. 

Mis ojos brillaron, me levante de la cama y me fui hacia una esquina, por favor por favor noo, muy lentamente se paró de la cama, hacia donde yo estaba caminado muy lentamente, sonriendo, empecé a correr por todo el cuarto, dando pequeños grititos, armando una pequeña escena de rebeldía, me perseguía hasta que me agarro tratando de contener la risa, se sentó en la cama, y con un movimiento fuerte me tumbo sobre sus rodillas, como te comportas como una niña te tratare como tal!. Y zaas el primer azote sobre mis braguitas, luego otro, y otro más entre azote y azote me acariciaba luego lo volvía a soltar, movía las piernas, protestaba y seguía dándome azotes hasta que bajo mis braguitas, dejando mi culo desnudo, un poco sonrosado por los azotes anteriores, y comenzó nuevamente me escocía pero como me gustaba sentirme allí impotente, sin poder hacer nada, cada azote me hacia brincar pero masajeaba, 20 azotes en total con su mano. 

Después me dijo ahora si te dejaras dar tu tratamiento? Solo suplique, por favor Pablo, no quiero me muero de vergüenza, por favor, por favor.. Inútilmente trataba de disuadirlo del tratamiento, cada vez estaba más serio, ¿vergüenzas conmigo Mary  Cuando me llamo por mi nombre completo, me sentí regañada, así me dicen cuando están enojados conmigo, me remonte a mi infancia, me quede inmóvil y a continuación dijo: Sabes que lo necesitas, ya no protestes más, y haz lo que se te dice. O tendré que azotarte con esto?. Me mostro una correa corta, y después va el supo y el pinchazo, depende de ti, con una voz muy débil le dije, no te atreverías… Me  abrió los ojos como si hubiera dicho una palabrota, y con voz suave, pero firme me contesto que te hace creer que no lo haría? Te los mereces trate de ser benevolente pero estas jugando con tu salud, y eso no me gusta, la verdad me estoy enfadando. 

Lo mire sin poder sostener la mirada, por favor no lo hagas dije una vez más, en el fondo disfrutaba mucho de la situación, una deliciosa sensación recorría mi columna vertebral, un hormigueo en mi piel.  

Suavemente agarro mi brazo, me hizo levantar, y me llevo contra una mesa que había en la habitación, ahora reclínate allí, me dijiste que no me atrevería, pues ya lo comprobaras pequeña desobediente. 

Me recline sobre la mesa quedando en un angulo de 90 grados, abre las piernas me dijo, hice lo que me pedía, bajo mis braguitas y zaas el primer azote con esa correa.. Auuu chille, arde… me duele… lo sé. Pero me desafiaste y me cuestionaste ahora, te aguantas, zaas otro azote sobre mi culete desnudo, esto es por no cuidar de tu salud, zaas, otro más, por desafiarme, zaas, auuu volví a quejarme, entre y azote me masajeaba… así continuaron los azotes, hasta llegar a 20 mas, me ardía la piel, me sentía avergonzada pero muy excitada de lo que hacía, los azotes eran fuertes, pero lo justo sin hacerme daño en la piel. 

Cuando termino me dijo ahora te voy a poner un supo para el catarro, y ya después vienen los pinchazos, te quiero quietecita.. Sin moverte… o te ganaras otra tanda. 

Se sentó sobre la cama y me indico que me hiciera sobre sus rodillas, hice lo que me pedía, lentamente empezó a romper el empaque del supo, no te va a doler mujer, relájate… cuando tenía el supo en la mano, lentamente y delicadamente separo mis nalgas, sentía que toda la sangre fluía nuevamente a mis mejillas.. shhh tranquila, empezó a introducir el supo, lentamente, me sentía tan avergonzada, pero al mismo tiempo me gustaba estar así, mi cabeza decía el es médico, el está acostumbrado esto, cuando un dedo acompaño al supo, entrando completamente, esto hizo que arqueara mi espalda. Al mismo tiempo el me colocaba las manos en la espalda y volvió a bajarla, shhh relájate pequeña…. Al fin termino con el supo, subió mi ropa interior a continuación me pidió que me acostara en la cama. 

Bueno esta parte es la más que te gusta a ti, me dijo sin poder ocultar su diversión, los pinchazos! Lo mire con cara de pena, pero sabía que cualquier otra protesta significaría otra tanda de azotes, ya me ardía el culo, y no quería mas. 

Bueno no te preocupes, será un pinchazo en cada cachete, tu relájate ya te daré mimitos, veras que soy muy cariñoso con mis pacientes jejeje.  

Empezó a preparar la inyección de vitaminas, veía como lentamente rompia la ampolla por el cuello, y su característico sonido “clack” después como comenzaba cargaba la jeringa de ese color rojo oscuro, 1ml, 2ml ….. 5 ml  se veía llena, me dijo bueno ya esta, ¿donde la quieres? Le dije me da igual, las dos duelen… le respondí con temor y ansiedad en mi voz. 

Me dijo bueno va, en la derecha entonces, relájate cierra los ojos… escucha mi voz, paso el algodón con alcohol cosa que me hizo brincar por mi piel sensible, a lo cual me dijo ves lo que te pasa por no hacer lo que se te dice, luego sentí 3 azotitos rápido con moderación sobre mi nalga derecha, no sentí la aguja, luego sentí presión y supe que estaba acoplando la jeringa, ahora respira … inhale profundo y empecé a sentir ardor, ayyy,  ayyy me quejaba, trataba de contenerme, agarre con fuerza la almohada… shhh ya casi pasa pequeña, y acariciaba mi otra nalga, tranquila respira, respira…. Se me hacia eterno, respiraba, volví a sentir el algodón y nuevamente brinque, por favor no me aprietes, me dijo tengo que hacerlo, debo esparcir el medicamento, auuu. Ya está listo. Veras como te sientes mejor con estas vitaminas. 

Bueno, ahora vamos con el segundo pinchazo, le dije por favor espera, no me pinches todavía, se rio, me dijo vale, esperaremos unos minutos pero si te voy a poner esa inyección eh. 

Lo se, me dejo descansar unos minutos, hablamos del viaje, de muchas otras cosas más, de mi viaje a a Alemania, y muchas otras cosas más, hasta cuando miro su reloj, me dijo es tarde ya, debo irme. 

Oh bueno está bien, gracias por venir, fue un gusto conocerte personalmente, y pensé, me salve del segundo pinchazo. Dibujo una linda sonrisa, me dijo pero antes de irme te voy a poner la inyección que no me olvido además vas a ver que con esto, vas a dormir tranquila y relajadita… me sonreí y le dije pensé que se te había olvidado y me dijo eso no, como olvidarlo. 

Volví a mi posición, y ya volvió a levantar mi camisón lentamente, bajo mi ropa interior, y nuevamente dejo mi trasero desnudo aun rosado por los azotes, me dijo bueno ya sabes que conmigo no debes jugar, ni desafiarme, o mira como quedara tu trasero. Jajaja. 

Volvió a preparar la ampolla esta era transparente, y el mismo procedimiento que el anterior, ahora inhala profundo, y zaas pincho y acoplo la jeringa, realmente sus manos eran tan suaves que no sentía la aguja y empezó a inocular, esto ardía mas que las vitaminas pero era más pequeña auuuu, auuuuuu me quejaba, con un sollozo ahogado,  si que dolía…. Shhh ya casi término… mientras me decía esto me acariciaba, la espalda, las nalgas el dolor del pinchazo pero sus caricias eran sensaciones mixtas y muy placenteras. Listo ya esta. 

Termino volvió a sobarme, me dolía el trasero, pero el efecto de la inyección fue casi que inmediato,  me empecé a sentir muy calmada, tranquila, de hecho me empezó a dar mucho sueño, no lograba sostener los parpados abiertos, duérmete, lo necesitas, necesitas tu energía mañana, asentía con mi cabeza, voy a esperar que te duermas, Mary, me dio un beso en la frente, hasta mañana linda, luego empezó a recoger todo metiéndolo dentro del maletín, lentamente me fui sumiendo en un profundo sueño, hasta que mi conciencia se fue de allí. 

Colorin colorado, este relato se ha acabado. 

FIN.